Las personas mayores de 70 años por ejemplo, pueden tener un rango ligeramente diferente de lo que se considera “normal”. A medida que envejecemos, el cuerpo experimenta cambios que pueden afectar la forma en que procesa la glucosa. Ante este tipo de lecturas anómalas, es vital consultar con un especialista para confirmar el diagnóstico.
En cuanto a la diabetes de tipo 2, sus síntomas son parecidos a la diabetes tipo 1, pero con grados de intensidad variable, pudiendo ser más difícil de detectar. La insulina no tiene ningún efecto perjudicial sobre el organismo, al contrario, ayuda a regular los niveles de glucosa en nuestro cuerpo. Sin embargo, ambos tipos de diabetes pueden conducir a las mismas complicaciones cuando no se tiene un buen control de la enfermedad.
Teniendo en cuenta que la DG constituye un antecedente de riesgo para desarrollar una futura DM se aconseja, además, que a las pacientes con una DG previa se les realice una evaluación de la tolerancia a la glucosa una vez finalizado el embarazo mediante una PTOG con 75 g de glucosa18. La prueba que confirmará el diagnóstico de DG será una PTOG con 100 g de glucosa oral (extracciones para glucemia a 0, 1, 2, 3 h). Esta prueba debe realizarse de manera universal a toda gestante en el segundo trimestre (24-28 semanas) y en el primero si existen factores de riesgo, como historia de macrosomía fetal, polihidramnios, historia familiar de DM, DG previa, TDG, obesidad o en mujeres con edad ≥ 35 años.
Hay https://controlaladiabetes.com muchos tipos de diabetes y en la mayoría el peso de la herencia es grande; hay familias en que los hijos de un padre diabético lo son; con frecuencia son jóvenes y se dice que padecen diabetes tipo uno, otras veces se encuentran varios diabéticos en una familia, entre parientes cercanos. Otra es el glucagón que es capaz de liberarla de los depósitos que tenemos en el cuerpo, por ejemplo en forma de glucógeno, en el hígado ya hace que sus niveles suban en la sangre. Es muy importante que el organismo asegure una cantidad adecuada de glucosa a sus células; ya vemos lo que le puede pasar si es poca, y si es mucha, como es una molécula pequeña y puede eliminarse por la orina atravesando el riñón, hace que orinemos mucho (tenemos poliuria) además de que su acúmulo en el organismo daña varios órganos, especialmente los pequeños vasos. Para reducir el riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2 es importante llevar una dieta sana y equilibrada, hacer mucho ejercicio y perder peso si padeces de sobrepeso y obesidad. La diabetes de tipo 1 tiene un componente genético, por lo que no hay forma de poder prevenirla.
La diabetes es una enfermedad crónica que se define por un incremento de los niveles de glucosa en la sangre. En el caso de la diabetes de tipo 1 no se puede prevenir, pero se están investigando los factores medioambientales que generan este proceso que destruye las células productoras de insulina del páncreas. Por lo tanto, es esencial que las personas mayores trabajen estrechamente con sus médicos para determinar cuál es el rango óptimo de glucosa en sangre para ellas y cómo gestionar sus niveles de glucosa de manera efectiva. Las personas con diabetes tipo 1 tienen que inyectarse insulina para poder vivir, realizar glucemias capilares antes de las comidas y seguir un plan de alimentación equilibrado.